OBRA DE TEATRO: PINOCHO EMOCIONAL
Pinocho
emocional es una obra en la que un hombre se enfrenta a diversas situaciones a
lo largo de su vida y debe tomar decisiones acompañado de dos personajes, uno,
que intenta siempre llevarlo por el “buen camino”, hacerlo mejor persona y un
ser útil a la sociedad, podría decirse que es su conciencia; el otro, un personaje lujurioso y de acciones impulsivas
que lo lleva a cometer actos imprudentes, tal vez su lado malo.
Este
hombre trata también de buscar una identidad, de parecerse a otros y de encajar
en una sociedad que vive de apariencias. Los otros dos personajes lo acompañan
y aconsejan a lo largo de su proceso de transformación, de su paso por la
universidad y al enfrentarse a situaciones amorosas. En su infancia este hombre quería parecerse a su papá, pero durante su crecimiento y vida académica decide que mejor quiere parecerse a su profesor, un hombre intelectual y con poder.
Las mujeres (en esta obra representadas por muñecas) y sus reacciones, también cumplen un papel importante en la obra, pues depende de ellas el hombre decide que consejo debe seguir para poder establecer una buena relación con las mujeres de la historia.
A lo largo de la historia, el personaje bueno y el malo discuten e intentan llevar al hombre por el camino que según ellos es el adecuado, pero que finalmente terminan por confundirlo y llevarlo a tomar decisiones que afectan siempre su vida.
El personaje bueno puede estar relacionado de una u otra manera con la institución de la religión, pues esta nos plantea un camino del bien, un camino de buenos comportamientos y modales, de buenas palabras y actos que terminan por llevarnos a ser sujetos útiles y ejemplares para la sociedad. Así como para el personaje bueno, para la religión es fundamental no desviarse del camino ya estipulado para así conseguir el éxito.
Natalia Rozo Veloza.
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